La
primera exposición la realizó Aitana, y tiene como título Perfil de uso del smartphone del alumnado del primer
curso del Grado Maestro en Educación Infantil y Primaria. Me parece una temática de investigación bastante actual, considerando la alta presencia de este dispositivo en la vida de cualquier persona, y el potencial a todos los niveles que acontece. Dados los hallazgos a los que llegó nuestra compañera, se hace latente la poca utilización del smartphone con un fin educativo, pues se otorga más bien, una utilidad de entretenimiento. Pienso que en gran medida, se debe a que provienen de otra etapa educativa, en la que en la mayoría de centros se prohíbe su uso en clase, y es muy posible que continúen con este pensamiento en mente, al menos recuerdo que así me pasaba a mí cuando me inicié en la universidad. Además, esto puede mezclarse con el hecho de que en la entidad universitaria tampoco se incide en este aspecto. No obstante, a medida que proseguí en la carrera, me fui haciendo con el panorama tecnológico y familiarizándome con materiales que hasta el momento habían sido invisibles en mi realidad, por lo que concluyo, que el mismo estudio en cuarto curso del grado o en alumnado de máster, mostraría cambios en la percepción respecto al smartphone de estos/as mismos/as docentes, llegando a considerar esta herramienta como beneficiosa para el aprendizaje. Aunque quizá todo dependa de la propia visión personal de cada individuo, puesto que existen personas que continúan prefiriendo un método de formación más analógico debido a la enorme seguridad que sienten frente a él.
El estudio denominado La perspectiva del alumnado universitario sobre blended
learning o aprendizaje semipresencial como modelo educativo corre de la mano de nuestra compañera Gracia. Considero que este tema nos toca de cerca, ya que los planes de estudio de la universidad se organizan en torno a esta metodología de aprendizaje. No obstante, no se trata de un modelo que suela emplearse con frecuencia en el resto de etapas educativas (si se hace es de manera superficial). Pese a esto, es cierto que independientemente de las opiniones de los/as maestros/as acerca de efectuar la enseñanza de esta manera, nos hemos visto obligados tanto alumnado como profesorado a trabajar así, ya que en esta época de confinamiento, ha sido la única posibilidad de no dejar desprovistos de instrucción formal a miles de estudiantes. Por ello, no debemos de olvidar las posibilidades que presenta cuando se retomen las clases presenciales. Puede enriquecer en un alto porcentaje el proceso de enseñanza del alumnado, y ayudarles a que su preparación para el futuro laboral o para situaciones en las que sea necesario el empleo de las TIC (como la que nos compete en la actualidad), sea el más idóneo posible. Todo este paradigma ha hecho ver que la formación obligatoria no está preparada para ser online a día de hoy, porque deben mejorarse multitud de elementos para lograr su efectividad, situándose como el más principal, la poca actualización y competencia en TIC del equipo docente, tal como propone Gracia en su estudio y con el que coincido plenamente.
Exposición de Gracia - elaboración propia
En tercer lugar, Almudena expuso su investigación cualitativa Percepción de los docentes de Educación Primaria sobre el
uso de dispositivos móviles en matemáticas. El área de las matemáticas siempre ha sido de controversia en educación por tratarse de una asignatura que suele traer dificultades para el alumnado. Por esto, abordar las matemáticas desde otra perspectiva que no sea la tradicional, puede potenciar que la actitud y el rendimiento en la misma mejore significativamente. Ahora, me pregunto, ¿a través de dispositivos móviles? Reconozco que nunca me había planteado esta posibilidad, había optado quizá por emplear las TIC en áreas en las que me parece que puede ajustarse mejor, como puede ser ciencias naturales, ciencias sociales, etc. No obstante, el estudio me ha supuesto un cambio de visión, pues con un enfoque adecuado, podría obtener resultados positivos. Aún así, me sigue pareciendo algo bastante delicado en el que se debe prestar atención a un sinnúmero de aspectos: por una parte, considero que existe más escasez de recursos de la que creemos, provocando que no todos los estudiantes tengan al alcance un dispositivo individual en la institución educativa; así pues, por otra parte, se sitúa que esta filosofía supone un conocimiento docente bastante elevado, no sólo de matemáticas, sino de la tecnología propiamente dicha, con la finalidad de que unirlas tenga sentido, y no se realice sin estar bien fundamentada.
A continuación, María expuso su investigación denominada TIC en tiempos de COVID-19. En este caso, los hallazgos que apunta la compañera van dirigidos a la carencia que muestran las familias con respecto a las herramientas tecnológicas de las que disponen en casa, ocasionando una brecha digital tanto en el alumnado como en el profesorado (no nos hemos planteado que también los/as docentes necesitan las TIC para dar la clase, al mismo tiempo que pueden tener hijos/as y estos deben asistir a las lecciones de su curso). Resulta ciertamente sorprendente encontrarse a día de hoy ante estas situaciones, pero teniendo en cuenta que toda la educación ha derivado en un proceso tecnológico, lo que encontramos es que esta desigualdad que ya prevalecía se hace mucho más pronunciada. Se evidencia por tanto, la necesidad de que el estado intervenga de manera que minimice el impacto en las clases sociales más desfavorecidas. Las cosas siempre son susceptibles de mejora, y más en situaciones excepcionales como la que estamos viviendo. No se puede no pensar en la educación y rezar porque se solucione así misma, porque entonces ocurren cosas tan desoladoras como las que refleja la presente investigación.
Para finalizar, tuvo lugar la presentación de Beatriz, que tiene como título Conocimiento de los docentes
sobre el pensamiento computacional y el Scratch. Debo reconocer que previamante a la exposición, tuve que buscar en qué consistía la aplicación Scratch, puesto que hasta entonces no había tenido contacto con ella. Tras esto y considerando los resultados de la compañera, me gustaría destacar que fomentar la programación desde los niveles educativos más tempranos supone sin duda, dar lugar a la imaginación y al pensamiento divergente. Asimismo, permite afianzar en el alumnado la lógica, dado que la programación debe tener una estructura, dotando así de significado a las distintas partes que forman el todo. En consecuencia, los infantes acostumbran a reflexionar de este modo, mejorando su precisión y análisis crítico, habilidades tan necesarias como costosas de desarrollar en los/as más pequeños/as. Este tipo de innovación educativa sugiere un esfuerzo docente muy importante bajo mi punto de vista, siento que tenemos que "luchar" contra el método tradicional, para intentar mejorar la educación, y a veces se queda en el intento, porque el/la docente se siente totalmente solo/a en un mar incertero.
Exposición de Beatriz - elaboración propia


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